Reciba mensualmente información sobre las novedades de nuestros servicios.
Hemos encontrado este interesantisimo post sobre el uso de material protegido en la enseñanza. Le mostramos la introducción. Para continuar leyendo el texto integro visite: https://blog.pompilos.org/archivo/uso-de-materiales-con-derechos-de-autor-en-educacion
Dos falsedades muy extendidas sobre los derechos de autor
Cada día leo cientos de tweets que hacen referencia a la apropiación indebida de microposts sin hacer referencia al autor original, dicho de forma, parece que el “olvido” de incluir el famoso RT es un práctica mas habitual de lo deseado.
A veces es un novato en Twitter con 10 seguidores que no entiende que esto está mal, y otras veces es la gente con 100.000 seguidores la que a sabiendas roba el trabajo e imaginación de otros. Este último caso es realmente flagrante.
2011 ha sido el año en el cual las guerras de patentes han estallado.
Diseñadas para proteger a los inventores e innovadores y ayudar a que nuestros competidores nos roben ideas, el sistema de patentes se ha convertido en un arma poderosa esgrimida por las empresas de tecnología como un último esfuerzo para mantener los productos de los competidores fuera del mercado.
En la actualidad es más fácil que nunca compartir información y esto, como no, también afecta al entorno educativo.
¿Como se aplica esto dentro de la honestidad académica? ¿Qué rol tiene el acceso a multiples fuentes de datos en la realización de los trabajos de investigación solicitados por los profesores?
El plagio se deriva de dos palabras latinas; Plagiarius que significa secuestrador, y plagiare: robar.
De acuerdo con el Random House Unabridged Dictionary, el plagio se define como "el uso o imitación de la lengua y el pensamiento de otro autor y la representación de ellos como trabajo propio y original."
También se considera como una violación de la ética científica y la propiedad intelectual. El plagio académico y periodístico es una práctica muy antigua y desgraciadamente muy extendida. Sin embargo, con la llegada de Internet el plagio se extiende casi por doquier tomando nuevas formas.