Ambos escenificaron el papel de poli bueno y poli malo. Mientras el secretario de Estado definía su disposición al diálogo en la próxima legislatura, el ministro entraba a saco con el asunto más polémico de la legislatura anterior. Lassalle apostaba por hablar "con todas las fuerzas políticas, en especial con el Partido Socialista, y con todos los ámbitos de la cultura".
El ministro adoptó otro tono en la que era su primera aparición ante un más que numeroso grupo de representantes del sector cultural para dejar claras sus líneas maestras con tres directrices principales: mecenazgo, acción cultural exterior y propiedad intelectual. Muy firme en este último aspecto.
Vía: El País
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Last modified on Viernes, 04 Enero 2013 15:56


