Se estima que entre un 1% y un 3% de las obras que se editan en el mundo, son producto de plagio, e incluyen fragmentos de texto no originales. De hecho, el plagio es considerado por sus autores como una activad natural y a la que no le dan demasiada importancia.
El plagio de contenidos sin permiso, se ha dado en la literatura desde hace siglos, pero es ahora, cuando los sistemas informáticos permiten una mayor facilidad en la adquisición de documentación, cuando se está aumentando el número de denuncias año tras año.
Grandes autores que han plagiado
El novel Español Camilo José Cela fue denunciado por la escritora Carmen Formoso a raíz de su novela "La cruz de San Andrés", que ganó el premio Planeta en 1994; sobre esta novela existe sospecha de plagio. Al haber fallecido el autor, el Juzgado de Instrucción número 2 de Barcelona ha procedido a la apertura de juicio oral contra el editor José Manuel Lara Bosch, y la editorial Planeta. El juez ha requerido a Lara y a la editorial Planeta una fianza de 533.333 euros.
El escritor Manuel Vázquez Montalbán fue condenado por el Juzgado de Primera Instancia de Barcelona a pagar 18.000 euros a raíz del plagio de la traducción que había realizado D. Ángel Luis Pujante de la obra de Shakespeare "Julio César". Vázquez Montalbán incluyó párrafos completos en su obra para la realización de un montaje teatral estrenado en 1988, y que contaba con más de un 40% de la obra plagiada.
Ana Rosa Quintana, inició su carrera literaria con "Sabor a hiel", publicado por Planeta. Fue acusada de plagiar párrafos y páginas enteras copiados de tres libros (Mujeres de ojos grandes, de Ángeles Mastretta; El pájaro canta hasta morir, de Colleen MacCullough y Álbum de familia, de Danielle Steele). De su obra se vendieron más de 100.000 ejemplares.
Lucía Etxebarria publicaba en 2005 su obra "Ya no sufro por amor", en la que, como reconocería posteriormente, había introducido párrafos completos de la obra del psicólogo Jorge Castellón. La autora decidió llegar a un acuerdo económico en el que reconocía un uso inadecuado de los materiales ajenos. Años antes, había iniciado el arte de copiar con el poeta Antonio Colinas en su libro "Estación de Infierno", caso que fue denunciado por la revista Interviú y acusada judicialmente.
Pero los autores conocidos no son los únicos que sufren le plagio. Numerosos escritores noveles se ven afectados antes incluso de publicar sus novelas, lo que obliga a muchos de ellos a registrar sus obras antes de presentarlas a algún concurso o repartirla entre las editoriales. El problema es aun mayor si cabe para los "autores virtuales", aquellos que publican sus obras en la red, fundamentalmente poemas, y que se encuentran desprotegidos frente al plagio masivo de sus creaciones.
Justificaciones fuera de lugar
Entre las justificaciones más habituales para plagiar obras literarias, los autores recurren a la intertextualidad en base a influencias, alusiones o citas, pero eso no justifica que cada día se vean más y más párrafos calcados línea a línea, sin mencionar al autor y mucho menos entrecomillarlos.
El plagio de contenidos sin permiso es un problema muy importante, y por eso las editoriales en primera instancia, deberían poner herramientas informáticas para evitar que estos libros lleguen a las mesas de novedades.
Last modified on Lunes, 02 Septiembre 2013 09:45

